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ANSIEDAD POR SEPARACIÓN


Es importante la modificación de la conducta para disminuir el apego del perro a los dueños enseñándole a quedarse sólo (salidas programadas y graduales), a no anticipar la salida del dueño (que no pueda saber si el dueño va a salir o no), relajarse y obedecer al dueño.

Normalmente debe ir acompañado de algún tratamiento para facilitar disminuir la ansiedad del animal.

Además del tratamiento (si procede) es conveniente seguir una serie de consejos:

. Inculcar la independencia del animal de compañía.

Cuando se quede solo, déjale en un espacio reducido, una habitación o la cocina (por ejemplo), de esta forma se sentirá más seguro y protegido y tendrá menos cosas que destrozar.

. Manténgalo ocupado.

Déjale juguetes con los que entretenerse y cambiaselos con frecuencia. Es muy recomendable utilizar juguetes especialmente diseñados para cuando los perros se quedan solos que son dispensares de golosinas o comida.

Otra forma de mantener su mente ocupada es jugar a la caza del tesoro. Esconda parte de su comida por la casa, en lugares que pueda alcanzar, pero que deba buscar, como detrás de una silla o debajo de una revista. Su olfato le permitirá saber que algo especial va a suceder. Hágalo al mismo tiempo que comience a hacer señas que le indiquen que se va, como buscar las llaves o dirigirse hacia la puerta. No salga de casa las primeras veces que organice este juego hasta que no muestre estar tranquilo cuando le haga signos para mostrarle que se va. Con el tiempo llegará a asociar su partida con la diversión, o al menos no estará molesto cuando se vaya. En lugar de eso, está ocupado en la caza y no se mostrará tan inquieto.

. Procura no asociar ningún evento con tu salida de casa (como apagar las luces, ponerte el abrigo...) hazlo unos 15-20 minutos antes.

. Se le debe enseñar al perro a permanecer calmado durante salidas "programadas" y ausencias cortas, de esta manera se irá incrementando el tiempo de quedarse solo, según la tolerancia. Empieza dejándolo solo un minuto, entra y vuelve a salir cinco minutos. Repítelo aumentando cada vez un poco más.

Lo mejor como siempre es prevenir, aunque no siempre vamos a poder evitar que se desarrolle este problema. Tenemos que conseguir que el perro no esté excesivamente apegado a sus dueños y se le debe acostumbrar a quedarse solo. Lo mejor es hacer salidas graduales, aprovechando los ejercicios de sentado y quieto.

. Mímelo menos. Si le presta demasiadas atenciones, suplicará su compañía aún más, lo que puede causar problemas cuando usted no esté. Consiga que no pase todo el tiempo a sus pies o detrás de usted y no le preste atención simplemente porque esté cerca. Debe aprobar sus atenciones, pero no enloquecer cuando no las reciba.

No le prestes demasiada atención (caricias, abrazos) a la salida y entrada de casa, podría interpretar que le estas protegiendo de una situación peligrosa.

Es muy importante no hacer caso a nuestro perro cuando regresamos a casa, hay que esperar a que el animal este tranquilo; entonces será el momento de interaccionar con él. No podemos prestar atención si salta, jadea, llora... ya que reforzaríamos la dependencia. Tampoco debemos hacerle caso cuando salimos de casa.

Es mejor ignorar a su perro unos 20-30 minutos antes de salir o después de entrar en casa. Si ve que usted no está desconcertado, es más probable que siga su ejemplo.

. No le regañes si al regresar te encuentras la casa destrozada, piensa que NO lo hace por desprecio o venganza, es una respuesta a la angustia que sufre por quedarse solo. El castigo es eficaz exclusivamente si se aplica inmediatamente después del hecho punible.

. Fomenta sus relaciones con otros perros y personas para favorecer su independencia.

En la convivencia diaria el amo sólo puede prestar atención al perro si éste está tranquilo y debemos intentar reforzar que él se aleje poco a poco de nosotros. Por ejemplo, a la hora de tumbarse, si lo hace pegado a nuestros pies le ignoraremos, pero en el momento que se tumbe, aunque sea a medio metro de nosotros, hablaremos con él, jugaremos, le acariciaremos, incluso le daremos un premio. Con este sistema pronto podrás estar en el salón viendo la tele mientras tu perro descansa por propia iniciativa en otra habitación.

. Aumentar el ejercicio diario también puede ser útil.

Es aconsejable que el perro realice ejercicio físico antes de quedarse solo. Los perros que están cansados suelen ser menos miedosos, por lo que vale la pena conseguir que se agote antes de irse de casa. “El ejercicio es un sedante maravilloso”.

Los ejercicios de obediencia son un buen complemento para el tratamiento, además de una manera muy sana de establecer una relación con el perro sin reforzar el apego desmedido causante de la ansiedad.

Los ejercicios de obediencia sirven para incrementar el control sobre el perro, por tanto se recomienda reforzar la educación básica y así mejorar la obediencia y el respeto.

Es también de gran ayuda cambiar las rutinas a la hora de irnos, con el objetivo de que nuestro perro no pueda participar de su dueño. Además de cambiar las rutinas, se puede combinar fingiendo falsas salidas donde, por ejemplo, me visto, me pongo colonia, cojo las llaves y, por ejemplo, me siento a ver la tele o a leer: así se consigue desconcertar al perro. No permitir que el perro obtenga la atención con exigencia.

Prestar al perro la atención que deseen, pero esto debe ser siempre según su criterio, no por exigencia del perro.

Consulte a los expertos.

Si ninguna técnica no surte efecto, solicite la ayuda profesional de un adiestrador de animales.

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